Las Tres Raíces “Lama, Yidam, Khandro”


LAS TRES RAICES : LAMA , YIDAM , KHANDRO

En la tradición del budismo tibetano Vajrayana, y en particular en las escuela Nyngma, unas de las practicas a completar es la de las Tres raíces compuesta por los tres ciclos, Lama, Yidam, Kandro. Se trata del aspecto interno de los objetos de refugio, relacionados con el refugio externo o Tres Joyas, Buda, Dharma y Sangha.

El Budismo en general y en particular el tibetano basa todo su estudio y práctica en el erradicación del sufrimiento, llegando a la conclusión de que el origen del sufrimiento no es atribuibles a los fenómenos externos, si no a la tendencia de nuestra mente de asirse a los objetos de la percepción como algo sólido y perdurable. Y por lo tanto tomar refugio en ellos no nos va a traer más que una insatisfacción detrás de otra.

A través de las prácticas del Vajrayana o Tantrayana, lo que se persigue en la transformación de este patrón mental, para realizar que todo lo que se manifiesta está sujeto a cambio y que en esencia, nada tiene una existencia inherente. Y por lo tanto, como tal, no puede por sí mismo ser el objeto de nuestro sufrimiento. En este sentido la naturaleza de todo lo manifiesto es pura, y en esencia, todo tiene esta misma naturaleza prístina y primordial. Realizar esto,es la causa de una Felicidad Perdurable. Esta es la consciencia iluminada o despierta que el Buddha y cualquier otra deidad meditacional representan.

El Tantrayana es el camino del resultado y por lo tanto,parte de la base de que en esencia ya tenemos esta percepción pura. El Tantrayana no rechaza nada de lo que se manifesta, ya sean percepciones de nuestros sentidos, emociones etc .., si no que las utiliza para que nuestra mente realice la esencia pura de todo lo manifiesto al erradicar el patrón sujeto – objeto y por lo tanto el aferramiento a los objetos de la percepción. Al identificarnos y visualizarnos como estas deidades de meditación estamos entrenando a nuestra mente a realizar sus cualidades puras. En las fases de generación y completación de estas prácticas de las tres raíces y en general de cualquier práctica tántrica, la mente transforma este patrón habitual de aferramiento para despertar en la percepción pura que no genera ningún dolor, y más bien es causa de Liberación y Gozo de nuestra actividad mental.

Esto sería cambiar los refugios ordinarios por los refugios puros. En este caso nos refugiamos en las Tres Raíces que constituyen la fuente de las bendiciones (Lama) , de los logros (Yidam),y de la actividad iluminada (Khandro).

Estas prácticas, generalmente se acumulan después de haber completado los preliminares.

Veremos aquí una visión general de esta práctica así como algunos textos utilizados para los distintos ciclos.