Consejos de Rinpoche


 

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Carta de su Santidad Dungse Shenphen Dawa Norbu Rinpoche:

 

Querida Sangha y Amigos del Dharma,

 

La declaración previa que hice proviene de lo más profundo de mi corazón como una recomendación para seguir la conducta correcta en la práctica del Dharma. No pretendía ser ni una defensa ni una crítica de nadie. Es simplemente un consejo que surge de la motivación pura y de la preocupación de que no acumuléis más karma negativo. No es por apoyar a nadie, ya sea un lama o un estudiante. De acuerdo con vuestra percepción y karma negativo o positivo, lo entenderéis de forma diferente.

Pero hay algunos puntos sobre los que debemos reflexionar. Primero, cuando tomaste refugio en el Dharma, ¿fuiste forzado a tomar refugio?. Segundo, cuando tomaste refugio en el maestro, ¿fuiste forzado a tomar refugio en él o ella? ¿Alguien intentó convertirte a practicar el Dharma, algo que en el budismo está prohibido? Cuando reflexiones sobre estas preguntas, te quedará claro que tú eres la causa que te llevo a tomar refugio en el Dharma y en el Lama. Tú decidiste hacerlo por tu propia voluntad.

El Buda dijo repetidamente, “Utiliza tu inteligencia para observar al maestro”. Tienes la capacidad de observar al maestro desde tu mente de sabiduría, y la inteligencia para discernir si el maestro tiene un corazón abierto compasivo junto con todas las cualidades necesarias, entrenamientos e iniciaciones. Tienes la facultad de ver si él o ella tienen la habilidad de explicarte la esencia interna del Dharma. Tienes que observar y ver si el Lama posee el conocimiento y la experiencia, y lo más importante si ha mantenido sus samayas hacia los maestros de los que ha recibido las enseñanzas, iniciaciones e instrucciones. Asimismo, es crucial que examines si puedes aceptar las maneras y carácter del maestro. Tienes que observar esto. Hay muchos tipos diferentes de maestros; algunos son gentiles y otros son coléricos o erráticos en su carácter. Tienes que examinar y cuidadosamente considerar esto para ver si puedes trabajar con este maestro en particular. Tienes que ser compatible. De igual modo, el maestro también observará si el alumno tiene la disposición, capacidad y perseverancia para seguir sus enseñanzas. Deberá darse este examen cruzado entre maestro y alumno.

Entiendo que este proceso de observación puede ser difícil, especialmente en Occidente, donde puede no haber demasiada información acerca el maestro, donde hay una brecha en la comunicación debido al lenguaje, y donde todos están muy ocupados. No obstante, hoy en día hay tantos maestros verdaderos como falsos, por lo que uno debe estar en guardia. Cuando digo esto, estoy hablando desde un punto de vista tradicional. Generalmente, en Oriente el proceso llevaría muchos años. Aunque siempre hay tiempo para descubrirlo. En Occidente puede parecer que haya menos tiempo pero a pesar de ello -no agaches la cabeza tan rápido-, tómate tu tiempo. Toma el tiempo para comprometerte. No te precipites en esta relación.

Una vez que un alumno acepta a un maestro, y un maestro acepta un alumno se deben mantener todos los compromisos y disciplina dentro de sus respectivos yanas. Por ejemplo, incluso cuando un maestro enseñe una única estanza (un verso tradicionalmente formado por cuatro líneas), él o ella se convierte en tu maestro/a y le debes mostrar el debido respecto. Puesto que se ha convertido en un maestro/a que te muestra el camino correcto, esto en sí mismo es excepcionalmente valioso. Por lo que incluso en circunstancias bastantes comunes como éstas, el vínculo entre el alumno y el maestro ya está completamente consagrado.

En cuanto a un maestro Vajrayana, cuando te comprometes con él o ella, en cierto sentido, pierdes la libertad ordinaria que experimentaste previamente. Antes de esto, podías hacer cualquier cosa, mientras que ahora estás vinculado por los votos, preceptos y compromisos samaya. A través del proceso de empoderamiento, quedas totalmente vinculado al Lama. Esto no implica a un solo Lama, puedes tener tantos como quieras. Mientras puedas obedecer y seguir las instrucciones de todos ellos, no hay problema. Pero una vez entres en el camino del Vajrayana o Mantrayana, eres como una vaca cuya nariz está atada a la estaca, ya no puedes moverte libremente. En cierto sentido, has perdido tu libertad mundana para obtener la libertad espiritual de la iluminación. Has perdido tu libertad ordinaria para entrenarte en el camino del complejo entrenamiento espiritual del cuerpo, palabra y mente. De esta manera, sigues las instrucciones correctas que comprende el camino hacia la iluminación.

Si rompes este código y entrenamiento espiritual, entonces allanas el camino hacia los reinos inferiores.

No obstante, una vez dicho esto, durante esta relación con el maestro, puede haber momentos en los que veas al maestro como imperfecto y surjan dudas en tu mente. Si esto sucede, eres totalmente libre de dejar al maestro, pero esto debería hacerse con discreción. No es necesario culpar y hacer comentarios que también obscurecerán la mente de otros. Más bien, intenta dejar al Lama en un buen sitio. A menudo, los budas te han transmitido la necesidad de usar la mente discriminativa para evaluar la situación. En estos tiempos turbulentos, estamos tan ansiosos e impacientes por hacer una especie de compra espiritual, que no estudiamos o no nos tomamos el tiempo para que tenga lugar una auténtica conexión.

 

Por otro lado, es cierto que si un maestro no se ha entrenado correctamente o no está completamente cualificado, entonces él/ella no tiene derecho a imponer un samaya a los estudiantes. No ha sido debidamente iniciado para impartir las enseñanzas. Hay muchos maestros cuyo entrenamiento y motivación no están en consonancia con el Dharma. Por lo tanto, pueden tener toda la apariencia externa de un maestro, pero por dentro es muy diferente: interiormente están ardiendo con los cinco venenos y buscan manipular a los demás para su propio interés y beneficio. Con este tipo de maestros, uno debe aprender a discriminar cuidadosamente. Los estudiantes que siguen a este tipo de maestros, bajo esas circunstancias, pueden rechazar y criticar, comportamiento que va en contra del Dharma, porque él/ella no son un maestro genuino.

 

Una vez más, reitero que mis recomendaciones no pretenden molestar o herir los sentimientos de nadie; más bien, pretenden ser una guía para aquellos que buscan la claridad.

 

Con mis más humildes deseos y todas mis bendiciones.

Dungse Shenphen Dawa Norbu Rinpoche